Cormorán Moñudo

 

 

 

 

Phalacrocorax aristotelis 75 cm.

El Cormorán Moñudo es un habitante característico de las costas rocosas y de los acantilados. Posado en el agua, se distingue mal del Cormorán Grande, excepto por su pico delgado con comisuras amarillas y por el color uniforme de su plumaje. Muestra sus condiciones veleras en la época de cría, cuando llega volando en grandes círculos hasta el nido. Le aparece entonces, durante algunas semanas, el moño que exhibe en el cortejo. Defiende ardorosamente el nido, construido de algas y de restos flotantes, a picotazos, con fuertes silbidos.

Mal adaptado a una larga permanencia en el agua, pues su plumaje se empapa rápidamente y le obliga a pasar mucho tiempo secándose, este cormorán apenas se aventura en alta mar. Su aparición en costas arenosas bajas o en estuarios es también rara. Por último es excepcional encontrarlo en el interior. Perseguido por los pescadores, aunque se alimenta sobre todo de especies poco comestibles, se mantiene gracias a lo inaccesible de los lugares donde cría.

Cría en casi todas las costas de la península Ibérica y siempre suele encontrarse cerca de las colonias que utiliza año tras año. Aunque en general es sedentario, como todas las demás poblaciones europeas, los jóvenes realizan cortos desplazamientos.

 

Identificación: Plumaje negro con tinte verde satinado; sin manchas blancas en cara y muslos; moño característico en primavera y verano; sexos iguales.

Nidificación: Anida en colonias en roquedos, bordes acantilados o en cavidades entre rocas; ambos sexos construyen un nido de ramas y algas, forrado con hierbas; pone, de marzo a mayo, 3 huevos azulado pálido; incubación, alrededor de 31 días, por ambos padres; los pollos, alimentados por la pareja, vuelan después de unos 48 a 58 días.

Alimentación: Peces.

Hábitat: Islotes rocosos y acantilados marinos.

Más información