|
Hippolais opaca El Zarcero Pálido
Occidental Hippolais opaca
es especie típicamente mediterránea que en una somera observación puede ser
confundida con el Zarcero Común. Sin embargo, carece del tono oliváceo del
plumaje del dorso y no tiene las partes inferiores amarillas, sino beige y
ocráceo muy claro y más a menudo blancuzcas. Las alas y la cola contrastan
por ser de un tono pardo más oscuro. El pico es muy largo y ancho en la base
típico de zarcero y hay sobre los ojos una mal definida raya blancuzca. Los
lados del pecho y los flancos son algo más oscuros, normalmente parduzcos.
El pico es pardo oscuro con la mandíbula inferior más clara; las patas y los
pies son grisáceos algo pardos y el iris de los ojos pardo oscuro. El
interior de la boca es muy visible al cantar el pájaro al descubierto por
tener un color anaranjado vivo. Durante el otoño puede haber confusión entre
esta especie y el Zarcero Icterino Hippolais icterina, sobre todo en
ejemplares de esta última especie con el plumaje de las partes inferiores de
tonalidad muy apagada, no infrecuentes. Sin embargo, este último tiene una
mancha clara en las alas muy visible con ellas plegadas. Cogidos en la mano,
el Zarcero Icterino siempre, y con frecuencia también el común, poseen el
vértice flexor de las alas de color amarillo vivo y no el Zarcero Pálido. La
fórmula alar también es diferente. Hippolais opaca posee alas más
redondeadas (lo mismo que Hippolais polyglota) que el Zarcero
Icterino Hippolais icterina en el que la segunda, tercera y cuarta
primaria tienen casi la misma longitud, mientras en polyglotta la
primera primaria es bastante más corta que las tres siguientes (no se
considera en esta descripción a la alula o pluma bastarda como primera
primaria). El Zarcero Pálido
Occidental es pájaro de jardines, bosquetes, zonas arbustivas, cultivos y
árboles altos bordeando caminos y carreteras. En muchos lugares de su
hábitat frecuenta poco los arbustos. Es un pájaro muy activo que unas veces
parece muy manso y otras es extraordinariamente esquivo y difícil de
observar. Se mueve por los árboles a veces recordando a un Mosquitero Común,
pero siempre adoptando una característica postura como de «mirar hacia
arriba» buscando insectos entre las hojas, pero no cogiéndolos en el aire
como aquél. Se alimenta
fundamentalmente de insectos en especial de Díptera, Hemíptera, etc.
Realmente hay pocos datos y este pájaro ha sido muy poco estudiado por los
ornitólogos europeos. Probablemente en el otoño y antes en el verano comerá
también pequeños frutos silvestres. Su voz es pobre y no
incluye la gran variedad de notas de otros zarceros. Más parecida al canto
de un carricero Acrocephalus, resulta ser algo monótona. Sin embargo,
canta en tono alto y marca las notas con dureza, bajando a continuación
aquél y quedando el canto convertido en un imperceptible gorjeo. Normalmente
se le oye a partir de abril en cuanto llega a su zona de cría y hasta junio
y aun julio canta con fuerza desde el interior de arbustos y a veces también
al descubierto en las ramas de los árboles. A partir de la segunda
mitad de abril, pero más corrientemente ya en mayo se pueden encontrar los
nidos de esta especie, casi siempre construidos en la rama exterior de un
arbusto a baja altura sobre el suelo. La mayoría están entre 30 cm. y 1,2
metros, pero los hay también en árboles, consecuentemente a mayor altura,
hasta 3 metros. El nido es fuerte y ambos adultos lo construyen con hierba
seca y plumón vegetal. Tiene una copa profunda y está forrado con pelo y
hierba muy fina. Otros tienen una buena proporción de palos finos y pelo en
su estructura. Las puestas suelen ser cortas, no muchas veces superiores a 3
huevos. Algunas de 4 y 5 y no pocas de 2. Son lisos y brillantes, de color
blanco o gris muy pálido, a veces con un ligero tinte rosado punteados
finamente de negro, pero estas marcas están muy dispersas por toda la
superficie. Rey, Reiser y Jourdain para 105 huevos de la raza opaca
elaeica del sudeste europeo, obtuvieron un promedio de medidas de 17,4 x
13,33 mm. con un máximo de 19,5 x 13,8 mm. y un mínimo de 15,9 x 12,3 mm.
Solamente la hembra incuba y lo hace durante 13 días (12-13 días, Harrison).
Los pollos al nacer no tienen plumón y su piel es amarilla anaranjada. El
interior de la boca es amarilla con dos puntos negros en la lengua.
Alimentados por ambos adultos con insectos, a los 12-13 días dejan el nido,
pero son incapaces de volar y hasta por lo menos otros 10 días más son
atendidos por sus padres. Dos puestas en el año son normales. El Zarcero Pálido
Occidental vive en Europa exclusivamente en la zona mediterránea española y
en el sudeste del Continente. Se han separado dos razas que mantienen entre
si sólo ligeras diferencias y que difícilmente tendremos en Iberia la
oportunidad de contrastar. La subespecie asignada a nuestro país es la
denominada Hippolais opaca opaca que Vaurie (1959) define como muy
gris con un ligero tinte oliváceo en el plumaje de las partes superiores y
el pico muy largo y mucho más ancho que en las demás razas. Para 10 machos
da una longitud alar de 69-74 mm. En la Península Ibérica se halla
localizada por la cuenca del Ebro desde la Ribera de Navarra y por todo el
litoral mediterráneo hasta probablemente la provincia de Málaga. Especie
netamente sureña, está distribuida irregularmente por Andalucía y Levante,
parece ser que no sobrepasando hacia el Norte el Delta del Ebro donde, sin
embargo, Maluquer (1971) lo considera raro y extrañan las pocas
observaciones allí y la nulidad de capturas. Van Impe (1971) observó un
ejemplar en un jardín cercano a Sariñena (Huesca) el 24 de julio y sospechó
que pudiera tratarse de un nidificador allí. Wallace y Sage (1968) dan datos
interesantes que aseguran la reproducción en Cataluña (Costa Brava). En
agosto de 1965 ven una pareja con 3 jóvenes de Llansá, en Olivares; en
Ampurias sólo un pájaro el 8 de agosto de 1965; varias observaciones más en
Estartit en mayo y septiembre; igualmente en Torroella otro Zarcero Pálido
en mayo y en Lloret de Mar en junio. El límite occidental de este pájaro,
tanto al Sur como al Norte, no está bien definido y es necesario realizar
aún más observaciones. En junio de 1965, se encontró un nido supuestamente
de esta especie en un arbusto entre enmarañada vegetación cerca de Zumaya
(Guipúzcoa). El plumaje de los adultos, sin el color amarillo de las partes
inferiores, su nota de alarma, totalmente diferente de la de Zarcero Común,
el largo pico y ciertas actitudes diferentes de las de esta última especie,
también presente en el lugar, nos hicieron sospechar que se tratara de una
pareja de zarceros pálidos, situación no extraña, porque, como se sabe,
Guipúzcoa alberga especies zoológicas típicamente mediterráneas, algunas de
las cuales se están encontrando en estos años por primera vez, no habiéndose
antes sospechado ni remotamente su presencia. Durante casi un mes se observó
esta pareja de zarceros. El nido estaba situado en un Madroño Arbutus
unedo a 1,80 metros del suelo en un lugar de difícil y peligroso acceso
por lo enmarañado de la vegetación y la situación justo encima de la boca de
un túnel del ferrocarril San Sebastián-Bilbao. Contenía 3 pollos de color
terroso uniforme por encima y blancuzco por debajo, patas muy fuertes gris
pardo típicas de zarcero. El pico era grande, muy ancho en la base y las
comisuras amarillas. La boca tenía color anaranjado y había en la lengua las
dos clásicas manchas ovales de color negro. Mientras se anillaba dos pollos,
porque el otro se tiró del nido, los adultos se posaban tan cerca lanzando
sus gritos de alarma, que más de una vez daba la sensación de poder cogerlos
con la mano. Entonces se pudo examinar bien su plumaje. El que parecía el
macho, por la fuerza de su voz, era pardo por encima y tenía las partes
inferiores blanco sucio con un ligero tinte beige a los lados y en la
garganta y el pecho. La supuesta hembra no tenía estos tonos beige y era
desde la garganta al vientre blanco sucio. El macho erizaba el píleo
continuamente y ambos «matraqueaban» con fuerza, terminando el macho con un
dulce ¡¡chuil!! como de Zarcero Común, pero en tono totalmente diferente. En
el mismo lugar anidaba una pareja de esta última especie y ambos adultos
tenían un color amarillo intenso en las partes inferiores. En la primavera
de 1966 se recorrió la misma zona sin suerte para encontrar a estos pájaros. El Zarcero Pálido
Occidental se reproduce también en el norte de Africa y, como aquí, allí
también es especie estrictamente estival que comienza a marchar en la
segunda quincena de agosto, notándose el paso de los zarceros ibéricos hasta
el mes de octubre. La llegada a la Península tiene lugar a partir de
mediados de abril. Primeras llegadas se registran el 10-12 de abril. Mayor
contingente el 20-30 de abril. Paso apreciable en el Sur y Levante hasta
bien entrado mayo. Hay algunos años un considerable retraso en establecerse
la mayoría y muchas parejas llegan hacia el 20 de mayo. Puesto que este
pájaro se reproduce en extensas zonas del Sahara (oasis) resulta difícil
determinar su área de invernada. Moreau (1972) estima que la subespecie
opaca opaca de Iberia y noroeste de Africa inverna en el Atrica
Occidental desde el Senegal hasta Nigeria. |