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Pájaro-moscón Europeo
Remiz pendulinus No por ser poco conocido
es menos interesante el Pájaro-moscón Europeo Remiz pendulinus, uno de los
más curiosos pájaros de nuestra avifauna, sobre todo por los extraordinarios
nidos que
Las hembras poseen un
plumaje en general algo más apagado, pero sobre todo tienen un antifaz más
estrecho como ya se indicó. Además, éste, que es de color negro en los
machos, resulta marrón oscuro en las hembras, aunque también en aquellos si
se miran con buena luz en la mano se observa un tinte marrón en muchos, más
en los bordes. Las hembras tienen la oscura banda frontal más estrecha y
parte de ella está sustituida por punteado castaño. Los jóvenes del año
carecen de antifaz oscuro que se les desarrolla paulatinamente durante el
otoño, lo mismo que los tonos pardo rojizos del dorso y partes inferiores.
En septiembre los pájaros moscones, nacidos en el año, son casi grises con
tonos parduzcos. En noviembre todavía pude observar muchos con el plumaje
incompleto y algunos sin apenas trazas de antifaz. Para muchos naturalistas
españoles el estudio de las costumbres de este pájaro constituido un trabajo
verdaderamente apasionante. Los ornitólogos aragoneses Aragüés y Lucientes
han realizado una investigación muy completa en el valle del Ebro, su
principal área de reproducción en la Península Ibérica. A ellos se sigue en
lo fundamental de esta exposición. En la región aragonesa se
da al Pájaro-moscón Europeo los nombres de «pialero», «botijero» y «bolsero». El
primero probablemente alusivo a el nombre de «pial» que se dá a los
calcetines que se hacen de una sola pieza y los otros dos en relación con la
curiosa y complivada forma del nido que construye. Vive con preferencia
durante la época de la cría en riberas arboladas, en especial donde abunden
los álamos blancos Populus alba, que parece ser su árbol
favorito para la nidificación. Pero también frecuenta en esta época zonas
marismeñas y pantanosas con abundantes carrizos de Phragmites y
Typha. Una vez concluida la reproducción se forman grupos que cuanto más
avanza el otoño van siendo más numerosos y se dispersan todos por marismas y
carrizales. En ellos es donde pasan la mayor parte del invierno y allí se
unen a otros pequeños pájaros, a los herrerillos Parus caeruleus,
que también en el otoño se congregan en gran número en los carrizales.
Revolotea por entre los árboles y pasaría muy desapercibido ya que a menudo
se mantiene a gran altura, si no fuera porque su piído lastimero, un
¡¡tsiiií!! o ¡¡tssiíi!! lo descubren en seguida. Remiz pendulinus
es realmente un pájaro acrobático que se mueve con gran agilidad por entre
las ramas de los árboles del modo como lo hacen los páridos entre los que,
con frecuencia, se les clasifica. Se cuelga de ellas y mueve la cola arriba
y abajo continuamente. Su canto, habitual a
partir de segunda quincena de marzo, pero más corrientemente en abril, es un
conjunto de notas líquidas, emitidas con claridad y limpieza desde las copas
de los árboles todavía sin hojas. A partir de abril los
machos, además de cantar con insistencia, comienzan a construir los nidos.
Se va a seguir la información que facilitan Aragüés y Lucientes, quienes
después de examinar más de un centenar de nidos poseen una considerable
experiencia. Cada macho parece que
empieza a construir el nido tratando con ello de atraer a una hembra. Si
ésta no llega, un macho puede hacer tres nidos seguidos. Cuando la hembra
acude y el emparejamiento se produce, entonces ella colabora en la
terminación del nido, pero es bien cierto que al no acudir las hembras
muchos de ellos quedan incompletos. También se ha comprobado que pueden
reconstruir uno del año anterior, que los vientos y la lluvia del invierno
no hayan destruido completamente e incluso sucede con frecuencia que los
machos utilizan material de nidos viejos para hacer los nuevos. El nido es
situado normalmente sobre una rama delgada y flexible que baja en dirección
al suelo, pero también en una horquilla o entre las ramillas flexibles de un
Sauce (Salix). Aragüés (1964), de 80 nidos encontrados en varias localidades
del valle del Ebro, 54 estaban situados sobre Alamo Blanco Populus alba;
19 sobre Chopo Populus nigra, y los demás en carrizos, sauces,
tamarises y cañaverales. También en Castilla la Nueva utiliza para criar las
ramas de los álamos blancos que crecen a las orillas de los ríos Tajo,
Henares y otros. El Pájaro-moscón Europeo recoge
todas las hilachas de esparto y otras fibras vegetales que encuentra en el
campo o las de lana de oveja que quedan enganchadas en los matorrales. Con
ellas en el pico comienza a enrollarlas en la parte superior de la rama,
para en la inferior hacer una como especie de armazón que luego rellenará
con más lana y que en realidad parece un pequeñísimo cesto colgado, bien
forrado también con amentos de los chopos o inflorescencias de los carrizos.
En el valle del Ebro parece indiscutible la relación que existe entre el
nacimiento de los amentos y el comienzo de la construcción del nido. Si no
hay amentos y malas condiciones meteorológicas pueden retrasar su aparición,
no se empieza a construir el nido hasta finales de abril e incluso más
tarde. La estructura de lana o fibras bien enganchada en los brotes y
rugosidades de las ramas y es capaz de soportar la fuerza del viento y de la
lluvia. El pájaro comprime bien con el pico los materiales entre la lana,
bien sean amentos o flores secas de carrizos, volviendo a tejer la lana o
fibras sobre ellos, de manera que comenzando la tarea de abajo arriba pronto
queda la bolsa o cesto completo y muy sólido, con un embudo de salida en la
parte superior. Esta es una parte muy curiosa, por cierto, del nido. El
Pájaro-moscón Europeo lo construye de manera que su elasticidad resulte muy
duradera, cerrándose cada vez que el pájaro entra en el nido y abriéndose
cuando sale. Su longitud varía de 3 a 8 cm. y el diámetro es de 3 cm. Un
macho de Pájaro-moscón Europeo tarda en construir un nido de 8 a 16 días, pero hay
que tener en cuenta que en los últimos días es ayudado por la hembra que es
quien en realidad realiza todo el trabajo de forrar y acondicionar el fondo.
Este es macizo y suele corresponder a la tercera parte de la altura total
del nido. El peso medio de éste es de 32,5 gramos y la altura oscila entre
135-145 mm. con una anchura de 75 a 85 mm. El fondo es, naturalmente, la
parte más pesada, dos terceras partes del total y, puesto que está colgando
de la rama, el centro de gravedad queda muy bajo con lo que el equilibrio es
perfecto y su movimiento oscilante con fuerte viento muy pequeño. El nido
está tan bien calculado y enganchado en la rama, que puede soportar vientos
hasta de 80 km. por hora. Según los estudios de los ornitólogos aragoneses,
el material de los nidos obtenidos por ellos en Zaragoza era de un 21 %
lana, el 77% amentos de chopo y el resto otras fibras vegetales. El deshacer
estos nidos es una tarea difícil por lo entretejidos que están. Así se
explica que permanezcan con frecuencia de un año para otro. Por la información que
Aragüés y Lucientes dan sobre la especial conducta de los machos de Remiz
pendulinus
al comenzar la época de cría, creo que estamos ante un pájaro que desarrolla
una actitud en cierto modo parecida a la del más conocido Chochín
Troglodytes troglodytes. Los machos de este comienzan en marzo y
sólo ocasionalmente antes, a construir nido. Normalmente no hacen más de
tres. Cuando la hembra elige no es aparentemente atendiendo al canto del
macho o a su celo, sino que visita uno por uno los nidos y al fin se decide
a arreglar el que más le agrada. Lo rellena y forra por dentro con muy
diversos materiales, sobre todo plumas y musgo. Esta podría ser la actitud
de la hembra del Pájaro-moscón Europeo. ¿Es posible que la habilidad del macho para
la construcción y su sentido artístico sean el mejor señuelo para atraer una
hembra? A partir de abril pueden comenzar las puestas. Normalmente consisten
en 5-7 huevos, pero también de forma ocasional se encuentran de 8, 9 y 10.
Son blancos, alargados y lógicamente muy pequeños. Aragüés y Lucientes dan
un promedio de 14,7 x 9,3 mm. Hay máximos de 14 x 10 mm. y 18 x 11,3 mm. La
altura a que anidan estos pájaros no permiten que las observaciones sean
fáciles, pero se sabe que la incubación suele durar entre 14 y 16 días. La
salida del nido se produce a los 15-18 días y en los últimos momentos los
pequeños pendulinus asoman al embudo para ser alimentados allí por los
adultos. Se dice, sin embargo, que sólo la hembra los ceba (Geroudet, 1954).
Mientras dura la incubación el macho va con frecuencia al nido para
alimentar a la hembra, pero parece claro que él no incuba. El éxito en la
reproducción es bueno, puesto que el nido al permanecer cerrado está al
abrigo de depredadores y en cuanto las hojas de los árboles han brotado
queda completamente oculto o disimulado. Los huevos, blancos traslúcidos,
apenas son visibles entre el fondo de lana y amentos que resulta un colchón
mullido y caliente donde la incubación se mantiene, aunque la hembra se
ausente por mucho tiempo. Normalmente hacen dos puestas cada temporada y en
cuanto los pollos salen del nido vuelan en compañía de los adultos, formando
pequeñas bandadas que se distribuyen por zonas pantanosas y sobre todo por
carrizales donde continuamente picotean las semillas de la Espadaña Typha
y del Carrizo Phragmites. Parece, pues, que estas semillas forman una
parte muy importante en su alimentación durante el otoño e invierno, pero
también comen pequeños gusanos e insectos que encuentran entre la vegetación
palustre. Los estómagos examinados de pendulinus capturados en la
marisma de Playaundi (Fuenterrabía) en 1967 y 1968 estaban completamente
llenos de semillas del Carrizo Común Phragmites communis.
También había unos pequeñísimos coleópteros y alguna oruga verde muy
pequeña. Los mayores enemigos que tiene el Pájaro-moscón Europeo parecen ser los
córvidos, que, en opinión de Aragüés, destruyen muchos nidos, en especial
las urracas Pica pica. Su caza no es difícil, porque cuando se
mueven entre los carrizos, parecen completamente ajenos a la presencia del
hombre y permiten un relativo acercamiento sin huir. También los carrizales
son sus dormideros favoritos y en el otoño e invierno se forman allí buenas
concentraciones de estos pájaros. Remiz
pendulinus se reproduce en Europa, además de en España, localmente en el
sudeste de Francia, en Italia y desde el este de Francia, a Dinamarca,
Austria, Hungría, Alemania, Polonia, Estados Bálticos, Balcanes y Rusia. En
gran parte de su área es divagante en el invierno, parcialmente sedentario
y, desde luego, una buena proporción de pájaros moscones del centro y este
de Europa emigran hacia el Sur y Sudoeste, llegando en buen número hasta la
Península Ibérica, como ahora el anillamiento ha puesto al descubierto para
un pájaro que siempre se estimó como netamente sedentario. Parece ser una
especie en franca expansión, no sólo en España como luego se verá, sino en
el resto de Europa donde se ha notado que esporádicamente cría más al Norte
y Oeste de su normal área de reproducción. En España criaba antes
fundamentalmente en el valle del Ebro y localmente en determinadas zonas de
Levante. Pero desde hace unos años su expansión hacia el Oeste y Sudoeste ha
sido grande. Nuevas colonias se han descubierto en las cuencas de los ríos
Tajo, Jarama, Henares y otros del centro de Iberia. Las provincias de
Toledo, Guadalajara, Madrid y posiblemente ya Cáceres y Badajoz, aunque para
estas dos todavía no se dispone de datos seguros, se han incorporado a
Navarra, Rioja, y Levante. Fundamentalmente usan también en las zonas
colonizadas recientemente, el Alamo blanco para anidar, pero se ven nidos en
chopos, no sólo los que crecen en las orillas de los ríos, sino en colas de
embalses y también a más baja altura sobre sauces. Sin embargo, la mayor
concentración está aún en las arboledas de las orillas del río Ebro. Muchos
son los nidos que, observando detenidamente los álamos, se ven durante el
invierno pendientes a gran altura, normalmente entre 4 y 15 metros. Puede
estimarse como altura media la de 8-9 metros. También ocasionalmente se
encuentran nidos a 2 metros de altura y estos casi siempre sobre el agua del
río. La dispersión otoñal
comienza, como ya se ha dicho, en seguida que los pequeños pendulinus
dejan el nido. Se alejan paulatinamente de sus lugares de nidificación y se
establecen por carrizales y zonas húmedas de gran parte de Iberia. Su área
de invernada llega ahora ya hasta las provincias de Cáceres y Badajoz por el
Oeste y más al Norte en la provincia de Zamora (Villafáfila). Los pájaros moscones
aragoneses y navarros que a fin del verano recorren en grupos familiares las
orillas de los ríos del valle del Ebro se ven incrementados por los que
prodecen de otros países europeos. Ha habido ya una recuperación de uno
anillado en Polonia y otro que lo había sido en La Alfranca, Pastriz
(Zaragoza) por ornitólogos aragoneses en noviembre, fue capturado en
Alemania, nada menos que a 1.600 km. al Nordeste en mayo del siguiente año, cuando ya se preparaba para anidar. La emigración se nota
ahora bien en los países europeos donde la especie se reproduce. Remiz
pendulinus de Austria han sido recuperados en Yugoslavia e Italia, lo
que supuso recorridos de hasta 800 km. en diversas direcciones, pero el
record debe ser ahora el pájaro anillado en Zaragoza que se cita arriba. Ya
se han encontrado restos de nidos en la costa del Mar del Norte y en otoño e
invierno se realizaron capturas en la costa altántica francesa. En la Península Ibérica,
aparte de las numerosas observaciones que los ornitólogos españoles han dado
a conocer (Bernis, Fernández-Cruz, García-Rúa, etc.) ha sido visto en
primavera en algunos lugares del río Duero y, sobre todo, en determinados
ríos de la provincia de León. Una buena zona es Carrizo de la Ribera (León),
donde el pájaro es visto con frecuencia en invierno. Toda la comarca posee
un biotopo típico para la invernada y reproducción del Pájaro-moscón Europeo y me
parece que no tardará en ser allí nidificante habitual. Como ya se han encontrado nidos en
la Rioja alavesa, no debe ser, pues, extraña la presencia de este pájaro en
Guipúzcoa. En el Museo de San Telmo en San Sebastián se conserva
naturalizado un conjunto de dos pájaros y nido obtenidos en Milagro
(Navarra). En España se han anillado
ya más de 500 Remiz pendulinus y la misma cifra en La Camarga
(Francia). La repetición de capturas de pájaros de esta especie anillados
puede darnos pronto una idea más concreta sobre sus movimientos, que incluso
han llegado a ser en algunos casos verdaderas invasiones como sucedió en
Alemania y otros países europeos. Los movimientos dispersivos de Remiz
pendulinus son normales, pero su expansión con intentos de nidificación
y colonización de nuevas áreas de cría comenzaron hace aproximadamente 20
años, quizá se ha empezado a apreciar bien esto en 1950. |