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Escribano Cerillo Emberiza citrinella El macho del Escribano
Cerillo Emberiza citrinella es un extraordinario pájaro que no se
puede confundir con ningún otro cuando en primavera se le distingue cantando
monótona, pero
La hembra tiene mucho
menos amarillo el plumaje, es más parda y rayada en la cabeza, cara y dorso
y las plumas de las alas poseen los bordes claros mucho más anchos.
Conserva, sin embargo, el obispillo de color castaño que es muy visible en
el vuelo y también son pardo rojizos el pecho y los flancos. Los jóvenes
carecen del color amarillo y son muy rayados. En Europa se han
distinguido tres subespecies o razas con ligeras diferencias en la
coloración y los tonos del plumaje. Citrinella caliginosa es más
oscura y el color amarillo de la cabeza ofrece un mayor contraste con el
dorso castaño oscuro que las otras razas. Habita en las Islas Británicas
desde Escocia e Irlanda hasta los condados del norte y oeste de Inglaterra.
Citrinella citrinella vive en Escandinavia, norte de Rusia, Estados
Bálticos, parte de Polonia, Europa central y occidental, Francia y norte de
Iberia, Italia, Yugoslavia y países Balcánicos en los que ya se confunde con
la otra subespecie citrinella erythrogenys, que es la más pálida y
menos rayada, con la base del cuello y los hombros grises, no verdosos y el
pecho muy manchado de castaño, habitando la mayor parte de Europa oriental. El Escribano Cerillo vive
en Iberia con preferencia en laderas de montañas y campos de altitud no
inferior a 1.000 metros s.n.m. sobre todo en laderas y campas cubiertas de
matorral, muy frecuentemente cerca de cursos de agua. En estos lugares
alcanza una gran densidad y en la práctica todas las parejas están muy
juntas y sus territorios tan delimitados en la primavera por los cantaderos
y el trino de alarma y llamada del pájaro, que resulta fácil para el
ornitólogo estudiar sus costumbres y encontrar los nidos. Mucha menor
densidad alcanza en zonas y campos costeros a nivel del mar. En la zona
Cantábrica tuvo hace muchos años una densidad extraordinaria, por toda la
campiña, pero hoy ha quedado relegado aún con gran densidad en primavera a
las montañas, lo mismo en laderas septentrionales que en las que miran al
Sur. Sus actitudes en el suelo son las de los demás escribanos. Allí busca
el alimento, pero no por ello deja de posarse en postes, árboles, altos
arbustos y cables de conducción eléctrica. Su vuelo es directo y poco
ondulado, salvo en época de cría que cuando se dirige al nido vuela
onduladamente y planea por cortos trechos o se desliza con las alas plegadas
junto al cuerpo. En primavera las parejas viven separadas por pequeños
espacios o tierras de nadie, pero donde su densidad es alta más parece
aquello una colonia de cría. En otoño, a partir de septiembre, pero mucho
más en octubre y noviembre, se agrupan en grandes bandos, asociándose con
otros escribanos, pardillos, gorriones, etc., frecuentando tierras de labor
abandonadas, campos de rastrojo, estacas de maíz y otros lugares donde está
presente el Cardillo Senecio vulgaris y muchas otras plantas
parásitas que dejan caer una buena cantidad de pequeñas semillas. Allí
permanecen vagando de un campo a otro hasta la primavera. Probablemente el
70% de su dieta sea de origen vegetal (Collinge). Además de semillas, come
hierbas, hojillas, frutos carnosos, etc. A la vez atrapa insectos, sobre
todo coleópteros, le pidópteros, dípteros, etc. No desdeña lombrices de
tierra y desde luego cuando se observa cómo ceban en el nido, se aprecia que
la mayor parte de la alimentación de los pollos está formada por pequeñas
orugas y grandes mosquitos. Anida en el suelo o cerca de él. Muy a menudo en
arbustos espinosos aislados en campos y siempre en el centro o en el fondo
de los mismos. Sin embargo, parece preferir la alta hierba, ocultando el
nido muy bien y haciendo como un sinuoso camino para llegar a él.
Normalmente ambos adultos portando cebo se posan a distancia y caminan por
el suelo un buen trecho. Pero no siempre. Su construcción es variable según
las zonas, pero muy corrientemente está formado por palitos secos, musgo en
la base y bastantes pequeñas raíces. El interior está forrado de hierbas
finas y hay normalmente también muchas crines y pelos. Las primeras puestas
pueden comenzar en abril, pero más normal es en la primera decena de mayo.
Casi siempre están formadas por 4-5 huevos y raramente 6. En color no hay
grandes variaciones, pero sí en los dibujos que ostenta la cáscara. Esta es
blancuzca o ligeramente pardo rosada con innumerables líneas finas, rara vez
gruesas, de color pardo rojizo o marrón achocolatado. También se observan
ligeras manchas violáceas y muchos puntos diminutos oscuros y claros.
Promedio de medidas de 10 huevos: 20,8 x 16,4 mm. (raza citrinella).
Jourdain para 100 huevos de la subespecie caliginosa (alguno de
citrinella) obtuvo promedios de 21,89 x 16,24 mm. Había uno muy grande
de 25,9 x 15 mm. y otro pequeño de 20,1 x 15 mm. Verheyen para 100 huevos de
la subesp. citrinella obtuvo en Bélgica un promedio de 21,2 x 16,2
mm. La hembra incuba sola durante 12 días (14 días en un caso bien
comprobado), mientras el macho no se aleja mucho y canta con monótona
insistencia desde un posadero alto que pueda dominar su zona. Ambos adultos
alimentan a los pollos que al nacer están cubiertos de plumón muy fino gris
humo. El interior de la boca es rosa y no hay puntos oscuros en la lengua. A
los 12-14 días salen del nido y a los 17 ya vuelan bastante bien. Si son
molestados pueden escapar a los 9-11 días y ocultarse entre la hierba.
Durante esta época la hembra es muy escondediza y rara vez se deja ver. No
así el macho que continuamente grita alarmado si alguien se acerca al nido. Su canto es una continua
repetición de un monótono y dulce ¡¡titi-titiiiii!! con variaciones. En la Península Ibérica
Emberiza citrinella vive en las laderas de las Cordilleras Cantabrica y
Pirenaica con variada densidad, pero no rebasando mucho hacia el Sur una
línea que aún puede considerarse de media montaña. En Asturias y León su
presencia está casi siempre asociada con Genista. En los Pirineos (Elósegui,
1975) ocupa la zona húmeda de las laderas meridionales sustituyendo a
Escribano Soteño Emberiza cirlus. Donde éste se reproduce ya no hay
Escribano Cerillo. Como este pájaro cría por lo menos dos veces cada
primavera y de forma ocasional una tercera en agosto, su expansión ahora,
después de unos años difíciles parece asegurada. |