Cormorán GrandeViola odorata.- Se trata de una de las plantas medicinales más antiguas, y desde siempre se ha utilizado para curar las inflamaciones, la epilepsia y las cefaleas.

Phalacrocorax carbo

 

El Cormorán Grande Phalacrocorax carbo abunda en otoño e invierno principalmente, ya se ha comprobado su nidificación en España y  unas 40 parejas anidan en zonas adecuadas de embalses y rios. Posee un tamaño notablemente mayor que la especie aristotelis, pues alcanza fácilmente más de 90 cm. de longitud. Aunque también su plumaje es negro, se distingue bien, aparte de por el tamaño mayor, por tener la barbilla y las mejillas de color blanco y en plumaje nupcial por mancha blanca en los muslos. También carece del conspicuo moño de aristotelis. Los jóvenes son muy blancos por debajo y notablemente más robustos que los de la otra especie.

Anida en árboles situados cerca del agua, y aprovecha también los nidos viejos de otras aves, principalmente rapaces, por el tamaño de su nido.

En Europa cría en abundancia en colonias repartidas por las costas del mar del Norte y las atlánticas de Irlanda y Gran Bretaña e Islandia y Noruega. Allí es sedentario, pero en el otoño muchos individuos bajan hasta la Península Ibérica, siendo entonces frecuentes lo mismo ejemplares jóvenes que adultos en rías, playas, embalses del interior, lagos y lagunas.

Cormoranes grandes son observados anualmente desde septiembre a marzo en aguas interiores de Iberia y en número bastante apreciable, estando adultos e inmaduros muy equilibrados. Parece deducirse del anillamiento en Europa y las recuperaciones en Iberia, que los cormoranes grandes de origen británico y que dan numerosas recuperaciones en las costas cántabro-atlánticas permanecen en las costas como invernantes, mientras que los de origen holandés y de otras colonias de la Europa continental, parece preferir aguas interiores. A la gran cantidad de recuperaciones habidas en Galicia y costas cantábricas, hay que añadir las observaciones que se pueden realizar durante el invierno en los estuarios de las rías gallegas, donde los cormoranes grandes jóvenes son fácilmente distinguidos por el color blanco de sus partes inferiores. También en las costas mediterráneas las recuperaciones de anillados han sido muy grandes, destacando la zona del Delta del Ebro.