Cernícalo Vulgar
Falco tinnunculus
El
más popular y abundante de los halcones europeos es, sin duda, el Cernícalo
Vulgar
Falco tinnunculus. El macho adulto
tiene la cabeza, nuca y lados del cuello de color gris azulado y la cera del
pico y el anillo ocular amarillo limón. Como otros halcones, tiene también
un mostacho o bigotera negra a ambos lados de la cara. El dorso de las alas
y la espalda son de color acastañado rojizo claro, profusamente marcados con
puntos negros en forma de gotas, más pequeños en la parte superior. El
obispillo o rabadilla y la cola son gris azulado como la cabeza, pero en la
mayoría de los cernícalos aún más azul. La cola tiene una ancha banda
subterminal negra y las puntas de las rectrices son blancas. Las primarias y
secundarias de las alas son marrón negruzcas. El mentón es blanquecino y
destaca poco del resto de las partes inferiores, que son pardo amarillentas
rayadas longitudinalmente y punteadas de negro. Los ojos son marrones, el
pico azulado y las patas y pies amarillos. La cola por debajo, además de la
banda subterminal oscura muy conspicua, tiene otras, más estrechas que en la
parte superior, y ambas no siempre son visibles.
El
plumaje de la hembra es de color diferente, careciendo del gris azulado de
la cabeza y cola que lleva el macho. La cabeza y la nuca son castaño claro
rayadas de marrón oscuro. El mostacho o bigotera apenas es perceptible. La
espalda y el dorso de las alas acastañado rojizas. están densamente rayadas
o moteadas de negro. La parte baja de la espalda tiene a veces un tinte gris
azulado, lo mismo que el obispillo o rabadilla. La cola es castaño claro con
ancha banda subterminal oscura y otras más estrechas de color marrón
negruzco. Las primarias de las alas son marrones negruzcas y las secundarias
rojizas rayadas de marrón. Las partes inferiores, como en el macho,
pero siempre más densamente rayadas. Las hembras son también de mayor tamaño
que los machos y cuando se ven de cerca es imposible confundirlos.
Los
cernícalos inmaduros se parecen extraordinariamente a las hembras y su
plumaje difiere sólo en que es aún más rayado. Los machos jóvenes tienen el
nacimiento de la cola de color grisáceo y todos ellos muy ancha la banda
subterminal oscura. Las variaciones individuales en la coloración del
plumaje de los cernícalos son muy grandes, pero no están sujetas a un patrón
determinado. A veces sorprende observar cernícalos con un plumaje
extraordinariamente claro. Muchos que se ven en la meseta castellana poseen
una coloración terroso pálido que contrasta mucho con los que se acostumbran
a ver en los roquedos de la Cordillera Cantábrica, muy oscuros.
El
plumaje de adultos lo adquieren a la edad de dos y medio a tres años. El
cambio más destacado en las mudas que gradualmente transforman el plumaje,
es la adquisición del color gris en la cabeza y cola en los machos. Sin
embargo, el Cernícalo Vulgar ya es maduro sexualmente al cumplir el primer
año y puede criar en plumaje de subadulto. En realidad una gran cantidad de
los cernícalos que se reproducen normalmente aún no han alcanzado el plumaje
completo.
Al
volar, el Cernícalo Vulgar tiene una silueta y maneras características que
únicamente pueden ser confundidas con las del Cernícalo Primilla
Falco naumanni.
Sus alas son largas y puntiagudas y la cola es también
notablemente larga. De este último se distingue sobre todo por una casi
inapreciable mayor corpulencia, con alas ligeramente más anchas y cola menos
delgada y estrecha, redondeadas en el extremo y con menos forma acuñada.
El
vuelo de la especie es bien conocido. Bate las alas rápidamente,
intercalando planeos, giros y caídas repentinas, y su silueta es
inconfundible en el cielo cuando se le ve cernirse sobre campo abierto, o en
la cima de una colina, una duna o borde de acantilado, con las alas bien
desplegadas y batiéndolas rápida, pero someramente y teniendo a la vez la
cola desplegada en abanico. Aprovechando las corrientes de aire o la fuerza
del viento, el Cernícalo Vulgar puede permanecer largos ratos como inmóvil y
suspendido en el espacio con las alas y la cola quietas y su cabeza doblada
hacia abajo hasta llegar a formar con el cuerpo un ángulo de 45°,
escudriñando atentamente el suelo bajo él.
La
confusión entre las dos especies de Cernícalo que viven en Iberia puede
producirse frecuentemente. Sin embargo, aparte del menor tamaño, el macho
del Cernícalo Primilla no tiene el dorso de las alas y espalda moteados de
negro, su cabeza y cola son mucho más azules y en las plumas secundarias
tiene una mancha azulada. Cuando se pueden estudiar en la mano, las dudas se
disipan en seguida, porque, además de estos caracteres, el Cerncalo Vulgar
tiene las uñas negras y el primilla casi siempre blancas. Las hembras y los
jóvenes son más difíciles de distinguir y debemos atender a los caracteres
generales de ambas especies y sobre todo a su conducta en el campo. Así, el
Cernícalo Vulgar vive en parejas o solitario, mientras el primilla es ave
colonial que forma casi siempre grupos numerosos. También este último se
cierne menos frecuentemente.
A
pesar de su abundancia, el Cernícalo Vulgar es un pájaro que vive muy
diseminado por la campiña y las parejas están unidas durante la
reproducción, pero el resto del año vagan
solitarios, permaneciendo en esta época mucho tiempo posados en las ramas
secas de los árboles, en los postes de una cerca y sobre todo en los hilos
del tendido eléctrico o sus castilletes siendo raro verlos en el suelo a no
ser cuando se le sorprende en el momento de capturar una presa. Habitan
preferentemente campos, praderas recién segadas zonas de monte bajo,
páramos, acantilados marinos, cortados de montaña, sobre todo los roquedos
aislados en el campo y cuya altura no es muy grande. Su presencia se detecta
en seguida, pues aunque no se los vea en vuelo inmediatamente, sí puede
observarse en las paredes del cortado rocoso al pie mismo de una repisa o
hueco la característica mancha blanca arroyando por la pared y producida por
las deyecciones de los jóvenes cernícalos. Normalmente, la fuerza del viento
determina su modo de cernirse y, si hay calma, para mantenerse quieto en el
aire debe batir constantemente las alas. Se calcula que de cada ocho veces
que se cierne una termina en descenso al suelo, presumiblemente para
intentar capturar una presa. En realidad no es un pájaro de vuelo
excesivamente rápido, no superando mucho los 70 km. por hora, aunque en
vuelo normal no suele pasar de 30 ó 40 kilómetros por hora.
No es necesario insistir
mucho sobre la voz del Cernícalo Vulgar. Su grito característico emitido en
tono alto y querelloso, podría expresarse como «¡¡kii-kii-kiikii... !!»,
cuando está alarmado, o más breve «¡¡kik-kik!!» en vuelo normal. Cuando los
pollos están en el nido y la pareja vuela en las proximidades, ambos lanzan
un agudo y muy repetido «¡¡ki-yiyi !!». Otros menos oídos son más ásperos y
cortos y en general expresan ansiedad o son llamadas cerca o en el interior
del nido.
El Cernícalo Vulgar se
alimenta de pequeños mamíferos que coge entre la hierba, lanzándose en
cortas caídas después de cernirse. También captura pequeños pájaros, sobre
todo especies que anidan por el suelo o que tienen tendencia a posarse en
él. Normalmente alondras, bisbitas, escribanos y acentores. Rara vez
especies de vuelo ágil. De forma ocasional se ha visto cómo capturaba
pequeños limicolos a los que sorprende en arenales y orillas fangosas, pero
para ello tiene que realizar un considerable esfuerzo para matar y
transportar estas presas. También pequeños reptiles como lagartijas,
culebrillas, etc., y ranas. Los insectos, aunque no en peso, lógicamente, sí
constituyen una abrumadora mayoría en la cantidad de presas. Escarabajos
como el de San Juan Melolontha
melolontha, Ciervo Volante
Lucanus cervus,
libélulas Cordulegaster
boftoni, Aeshna spp. y Anax ímperator, mariquitas
Coccinella spp., abejorros
Bombus spp., etc., y en general numerosas larvas de coleópteros
completan la amplia dieta de esta especie. Se ha llegado a estimar que un
65% de ella está formado por pequeños mamíferos, roedores y musarañas
fundamentalmente, 14,5 % de pequeños pájaros, 16,5 % de insectos, 2,5 de
lombrices de tierra y un 1 % de ranas (Gran Bretaña). En el centro de Europa
la dieta incluye fundamentalmente también muchos pequeños roedores y en
menor proporción aves. Los insectos no son allí tan abundantes como en el
sudoeste de Europa y esto se hace notar en la alimentación de la especie.
Las egagrópilas examinadas pertenecientes a posaderos habituales y nichos
situados en el norte de Iberia, incluían gran cantidad de restos quitinosos
de insectos, variables las especies según la época del año, pero
predominando fundamentalmente entre mayo y julio el grillo campestre Gryllus campestris y las libélulas. A
partir de julio los restos de ciervos volantes estaban presentes en muchas
egagrópilas y también restos de Bombus spp., que son muy comunes en el norte durante todo el
año. Pero desde el mes de junio, en que comienza la siega de la hierba,
quedan al descubierto los nidos esféricos del Ratón de Campo Apodemos sylvaticus y las pequeñas
musarañas Suncus y Croccidura. Las egagrópilas
recogidas en los nidos contienen una alta proporción de restos óseos de
estos animales. También pequeños luciones Anguis fragilis son fáciles de capturar en las praderas recién
segadas. Los saltamontes Omocestus y Tettigonia son presas
normales del Cernícalo Vulgar en el Norte. Bannerman (1956) cita el caso de
un Cernícalo que seguía al arado con el objeto de ir capturando los ratones
de campo de cría, que quedan desamparados al deshacer sus nidos. Sobre la
proporción en que el Cernícalo captura pequeños mamíferos se han realizado
gran número de estudios cuya simple enumeración haría interminable este
relato. Unicamente como detalle curioso se cita la estimación realizada para
Escocia por el naturalista Seton Gordon, en quien no se puede escatimar un
profundo conocimiento de las aves de presa. Este consideró que un solo
Cernícalo permaneciendo 210 días en una zona podría destruir no menos de
10.395 ratones. Naturalmente, es necesario aclarar que estas cifras serían
potenciales, puesto que al matar una pareja de ratones el Cernícalo destruía
la posibilidad de reproducción, durante el período estimado, de una gran
cantidad de parejas de roedores.
Si interesantes son los
datos aportados por ornitólogos europeos en sus respectivos países y los ya
citados para el norte de la Península Ibérica, tanta o más importancia
tienen para conocer bien los componentes de la dieta del Cernícalo Vulgar
los estudios efectuados por los ornitólogos españoles a lo largo de nuestra
geografía. Así, Bernis (1973), encuentra en nidos en la provincia de
Cáceres: Lagartija de prado
Psammodromus algírus (1), Lagarto Ocelado
Lacerta lepida (2 juv.), Pinzón Vulgar
Fringilla coelebs (1 juv.), Estornino Negro
Sturnus unicolor (1 poll.),
Triguero
Emberiza calandra (1 juv.). El mismo ornitólogo realizó observaciones en
el campo de cómo un Cernícalo acometía a una Tarabilla Común
Saxicola torquata sin éxito, e insiste en que la consumición de acrídidos y
locústidos en el suelo es fácil de observar.
Valverde determina más de 1.000 presas de Cernícalo en Valladolid y Almería,
entre las que destacan los Ortópteros, señalando siempre el marcado carácter
insectívoro de los cernícalos españoles frente a los europeos, que se nutren
fundamentalmente de micromamíferos.
Araujo (1973), que ha
estudiado bien la especie en cierto lugar del Guadarrama igualmente
considera la importancia de la alimentación entomófaga de los cernícalos
vulgares. Pero también determina un buen número de otras presas. Así:
Rodentia indet. (3), Ratón de Campo (3), Lagarto Ocelado (3), lacértido
pequeño (2), alaudidae (2), Alondra Totovía Lullula arborea
(1), Terrera Común Calandrella cinerea (1), Pardillo Común
Carduelis cannabina (1),
Gorrión Molinero Passer montanus(1).
Garzón (1973), para una
amplia zona de España centro-occidental estudió el contenido de 12 estómagos
que le permitieron determinar las siguientes presas: (Insectos),
Tettigonidae (4), Locustidae (23), Ephippigeridae (1), Gryllotalpa (2),
Gryllus (8), Scarabeidae (55), Carabidae (6), Apidae (2), Lepidoptera (4
larvas), Manos religiosa (1); (Mamíferos): Ratón de Campo (1),
Pitymys (1). El mismo Garzón en un nido examinado en la Sierra de Gata
(Salamanca-Cáceres) determinó presas de Lagartija de arenales
Acanthodactylus erythrurus y en una egagrópila obtenida había
exclusivamente escamas de lacertidae.
Castién, Elósegui y
Gónzalez en tres nidos observados en zona media de Navarra y en egagrópilas
encontraron Lacerta spp. (1), Codorniz Común Coturnix coturnix
(1). Lución (1), Ophidia indet. (1), Topo Común Talpa europaea
(1 ), Ratón de campo (1), Musaraña Común Crocidura russula (2),
Topillo Oscuro Pitymys savii (2), microtinae spp. (1), Ratón Casero
Mus musculus (1 ), paseriforme pequeño (1) y coleópteros.
El Cernícalo Vulgar
Falco tinnunculus es un pájaro muy
agresivo que ataca las presas con gran vigor sin a veces medir las
consecuencias de su propio esfuerzo. A este respecto son muy numerosas las
observaciones efectuadas por ornitólogos de los que perecen cuando cazan en
medios acuáticos Glue (1971) demostró que de 632 cernícalos anillados
recuperados muertos durante el período 1910-1969 en Gran Bretaña, diez
murieron ahogados por inmersión, en barriles, tanques, pozos, estanques,
etc. Como el Cernícalo no caza sus presas exclusivamente en medios
terrestres, algunas de estas muertes podían haber sido ocasionadas mientras
pájaros jóvenes se bañaban o bebían (Holliday, 1972), y otras se debían sin
duda a la natural agresividad del Cernícalo en la persecución de sus presas.
Así, el inglés Beven (1966) pudo observar cómo uno de ellos quedaba preso en
el fango cuando se lanzó sobre un grupo de andarríos chicos Actitis
hypoleucos.
La defensa de la zona que
ocupa para reproducirse es efectuada con gran firmeza. Sobre esto Witherby
describe cómo en la Sierra de Gredos observó un Aguila Real Aquila
chrysaetos que fue expulsada del lugar en un mes de junio por un macho
de Cernícalo extraordinariamente agresivo. Este se precipitó repetidas veces
sobre la cabeza del águila, que llegó a acobardarse ante tanta osadía. Con
frecuencia cernícalos y alcotanes que coinciden en un mismo hábitat, juntan
fuerzas y atacan a la vez a los busardos ratoneros Buteo buteo y
aguilillas calzadas Hieraaetus pennatus, a cuyas dos especies el
Cernícalo parece tener una gran animadversión.
Los cernícalos son
sexualmente maduros, y ya pueden reproducirse, en su primer año de vida. Los
vuelos nupciales son menos espectaculares que los del resto de los halcones;
sin embargo, observando atentamente los pájaros no puede subestimarse la
representación efectuada por los machos, que vuelan continuamente en
círculos sobre el posadero de la hembra calándose a intervalos en rápidos y
cortos picados, a cada uno de los cuales sigue una ascensión.
Cuando la hembra vuela,
la representación no se interrumpe y en pleno vuelo se vuelve de espaldas y
presenta las garras al macho cuando éste se aproxima. Estos vuelos comienzan
generalmente en el mes de abril, pero pueden variar las épocas en función
del hábitat, puesto que las parejas establecidas en cortados de zonas altas,
comienzan la reproducción con notable retraso respecto a las demás parejas
de cernícalos. La realidad es que los vuelos nupciales u otros muy similares
difíciles de separar, pueden ser observados durante todas las épocas del año
en zonas donde la pareja es residente y no se aleja de su lugar de
reproducción. En abril los cernícalos vuelan por su territorio, buscando el
lugar adecuado para establecerse. Cuando anidan en un cortado rocoso no
construyen nido, sino que efectúan la puesta en un pequeño hoyo de 15-20 cm.
de diámetro en el suelo de un entrante, nunca en el interior de un agujero.
Todos los nidos que he observado en el norte de la Península Ibérica estaban
en roquedos o en cortados de montaña; sin embargo, en otras regiones pueden
usar viejos nidos de otras especies situados en árboles e incluso en ruinas
y edificios. En numerosos países extranjeros y en zonas de campo abierto,
los cernícalos eligen con frecuencia para anidar: cajas nido colocadas sobre
un poste a no excesiva altura del suelo.
La fidelidad que guardan
los cernícalos a una determinada zona es verdaderamente extraordinaria.
Probablemente de las mayores entre todas las aves de presa. La misma pareja,
si sobrevive, puede habitar año tras año el mismo nicho en una pared rocosa,
pero no necesariamente ocupar el mismo nido.
Araujo (1973) obtuvo
copiosos datos de nidificación y puestas de cernícalos en una zona del
Guadarrama y en la que las cornejas y urracas son las especies constructoras
de la totalidad de los nidos que son usados por ellos. Las especies arbóreas
que los sustentan son: Pino Negral Pinus pinaster, Pino Silvestre
Pinus silvestris, Saúco Sambucus nigra, Majuelo Crataegus
monogyna y Roble Melojo Quercus pyrenaica.
Las primeras puestas son
efectuadas después del 15 de abril. Fechas anteriores no son infrecuentes en
numerosos lugares de la Iberia cálida, pero las normales caen en la segunda
quincena de abril. En zonas de alta montaña la reproducción se retrasa
considerablemente y Araujo registró la mayor parte de las puestas en el
Guadarrama en los diez primeros días de junio. Más tardías no abundan, pero
posiblemente algunas son reemplazo de otras perdidas o depredadas.
La puesta oscila entre
dos y seis huevos, siendo lo normal cuatro-cinco huevos de color marrón
rojizo, descubriendo a intervalos un fondo blanco, rosado o amarillento.
Algunos son totalmente marrón rojizo y otros, muy raros, blancos sin marca
alguna. Son puestos con intervalos de dos a tres días y algunas veces hasta
cuatro. Brown y Amadon dan medidas para 300 huevos que arrojan un promedio
de 39,2 por 31,3 mm. Jourdain, para 100 huevos obtenirlos en Gran Bretaña,
halló un promedio de 39,7
x
31,7 mm.
Araujo en España para 37 huevos obtuvo un promedio de 40,7 x 30,5 mm.
La incubación efectuada
por ambos adultos puede ya empezar con la puesta del primer huevo, pero
normalmente no se inicia hasta el segundo o tercero. Parece que la hembra
realiza el mayor trabajo, pero el macho también se ocupa en gran medida de
incubar. Existen variadas opiniones al respecto. Sin embargo, como en otras
aves de presa, el macho es el que aporta la mayoría de las presas para la
alimentación de la hembra mientras está en el nido. Cada vez que aquél llega
a las proximidades del nido, la hembra sale de él y recoge la comida. Es
entonces cuando se puede ver al macho sentarse sobre el nido. No obstante,
muchas veces he visto a hembras que estaban incubando, abandonar el nido
para cazar independientemente e incluso a veces hacerlo en compañía del
macho. La eclosión de los huevos se produce después de 28 días de
incubación, aunque existen ligeras variaciones dependientes de la iniciación
de la incubación, variable como se ha visto y a veces difícil de determinar
por la costumbre que tiene la hembra del Cernícalo de sentarse en el nido,
aun varios días antes de comenzar la puesta. Normalmente los pollos nacen
simultáneamente, de lo que se podría deducir que el comienzo de la
incubación no sucede hasta la puesta del último huevo. Sin embargo, hay
muchos nidos en los que también se puede comprobar una notable diferencia en
el tamaño de los pollos.
Su primer plumón es
blanco, corto y fino; el segundo, más largo y grueso, rosado o pardo pálido
y grisáceo por encima. A los 10 días ya apuntan las plumas, que comienzan a
salir a los 12 días francamente y a los veinte ya están casi cubiertos
aunque conservan el plumón en varias partes del cuerpo. En esta edad son
extraordinariamente agresivos, probablemente más que los pollos de aguilucho
pálido, dándonos aletazos y tratando en golpes rápidos de alcanzarnos con
sus garras, apoyando para ello la espalda contra la roca cuando se intentan
coger. A veces lo hacen con tanto ardor, que, si no tienen detrás dónde
apoyarse, con frecuencia dan una vuelta completa en el aire. A los 22 días
ya comen solos las presas que los adultos les aportan, en especial el macho,
que en los primeros meses del verano caza continuamente. Al mes de su
nacimiento, efectúan su primer vuelo, que suele terminar de mala manera,
quedando enganchados con las alas en las ramas de arbustos y árboles
próximos. Cuando comienzan a volar con soltura, vuelven al nido para dormir
y para pedir alimento a los padres. Antes de volar están muy gruesos y su
aspecto es torpe, no pareciendo entonces los ágiles pájaros que serán pocos
días después, en que su peso disminuye hasta quedar aproximadamente en los
200 gramos. Los primeros días, mientras conservan el plumón, la hembra a no
se separa de ellos y los cubre con frecuencia. Cualquier anomalía cerca del
nido, como nuestra presencia, inhibe a la hembra, que chilla alarmada desde
cualquier lugar próximo. El macho es entonces el más atrevido y entra en el
nido a cebar directamente.
En el conjunto de la
nidificación de esta especie se estima que cada pareja obtiene como
promedio no más de 2,5 pollos por nido y año. Después de dejar el nido,
los cernícalos se agrupan y cazan insectos todos juntos. Coincide esta
época con el verano, en que se recogen numerosas cosechas y los insectos
voladores son muy abundantes.
Como es un ave de pequeño
tamaño y de vuelo no excesivamente rápido, se ofrece como presa fácil a
otras aves de presa más fuertes y rápidas, en cuyos nidos se encuentran con
frecuencia restos de cernícalos, en especial en zonas donde éstos abundan.
Hoy es una de las
especies amenazadas, y de hecho ha disminuido en forma alarmante en toda la
Península Ibérica. Primero fueron los cazadores desaprensivos que siempre
dieron buena cuenta de ellos. Su costumbre de cernirse inmóviles sobre el
campo los hace ser un buen blanco de aquéllos, que se divertían
abatiéndolos. Extensas zonas del norte de Iberia están hoy totalmente
despobladas de esta especie. Pero en los últimos años una nueva y parece ser
que mayor amenaza se cierne sobre estos útiles pájaros. El creciente y
masivo uso de insecticidas está afectando a la población ibérica en tal
medida que produciría sorpresa leer las cifras que ahora se dan sobre
lugares abandonados, que tradicionalmente eran ocupados por una o dos
parejas. Garzón (1973) calcula que la disminución conjunta de las dos
especies ibéricas de cernícalos puede alcanzar el 80 % en sólo 10 años
(1963-1973). Por su especial biología y concentración es aún más
espectacular la disminución de la especie
Falco naumanni. Pero el Cernícalo Vulgar que ocupaba antes
prácticamente cada cortado de montaña, cada acantilado, o arboleda, es ahora
un pájaro que se puede considerar como muy diseminado por la geografía
peninsular.
El Cernícalo Vulgar
Falco tinnunculus tiene una amplia
distribución en Europa, siendo una de las aves de presa más comunes, y está,
por lo tanto, entre las más numerosas. En Holanda se estima que existía una
población de 2.000 a 4.000 parejas reproductoras (Rooth y Bruijns 1964),
probablemente hoy muy mermada. También abunda en Escandinavia. Así, en
Finlandia puede haber ahora algo menos de las 3.000 parejas. En Francia,
Terrasse en 1965 estimaba más de 4.000 parejas reproductoras, pero estos
pájaros sufrieron allí por las causas generales ya estudiadas una
considerable reducción, hasta el punto de temer por su supervivencia. En
Gran Bretaña (D. W. Snow, 1971) considera a la especie aún bastante
numerosa, después de una disminución bien acusada, y calcula que la especie
ha comenzado a aumentar y a anidar en áreas urbanas.
En la Península Ibérica
tiene una amplia distribución, no faltando en ninguna región, pero siendo
más abundante en la meseta castellana, donde además de reproducirse en
cortados rocosos, utiliza también, corno hemos visto, nidos abandonados de
otras aves en diversas especies arbóreas. Sin embargo, ahora que se ha
prohibido y limitado el uso de algunos peligrosos pesticidas, probablemente
en el Centro y Sur, donde estaba más amenazada, iniciará la recuperación.
Los cernicalos que se
reproducen en Iberia parecen ser en gran parte sedentarios, en especial los
que habitan localidades favorables por el clima que les proporciona
abundante alimento todo el año A ellos se unen buen número de otros que
proceden del resto de Europa y que invernan por los campos españoles.
Aunque no es una especie
que canalice sus migraciones por los estrechos (Bernis 1973), en el censo
efectuado en el verano-otoño de 1972, se censaron en paso por el Estrecho de
Gibraltar no menos de 1.186 cernícalos migrantes. Esto da la pista de una
importante cifra que pasa a Africa a invernar y que, probablemente, está
nutrida fundamentalmente por cernícalos de Centro-Europa, aunque no faltará
entre ellos buen número de ibéricos. Así, uno anillado como pollo en un nido
en Segovia fue recogido tres meses más tarde en un buque en alta mar frente
a la costa de Mauritania (Africa Occidental) a 2.600 km. al Sudoeste. En
toda Europa se han realizado anillamientos de este pájaro y consecuentemente
ha habido un buen número de recuperaciones, en especial en los países
situados más al Sudoeste. En Iberia no faltan éstas de diverso origen.
Francia es un extenso campo de invernada de cernícalos británicos y
alemanes. Tampoco faltan los de origen escandinavo e incluso de Europa
oriental. En Guipúzcoa se acusa mucho el paso en el mes de octubre y se ha
realizado más de una captura de cernícalos anillados en Holanda. Pero la
masacre que todos los años se producía en el sudoeste francés, en especial
en terrenos de Las Landas, era para impresionar. Muchos caían abatidos a
tiros cuando se cernían sobre los pinos o las arenas y otros capturados en
las incontables redes pajareras instaladas a todo lo largo de las dunas y
campos, cuando acudían a la captura de los pájaros enjaulados o a los
cimbeles. La matanza de aves de presa que, como el Cernícalo, no causan el
menor perjuicio al hombre, sino todo lo contrario, es un verdadero
contrasentido que pone en evidencia y en duda si el hombre se comporta
frente a la Naturaleza con la misma inteligencia que lo hace para mejorar su
nivel de vida.
Moreau (1972) estima
difícil dar con exactitud cuál es la zona de invernada de los cernícalos,
que procedentes del Centro de Europa, llegan al oeste africano. Las
recuperaciones de anillados centro europeos en Ghana, Nigeria y Liberia,
confirman que parte de esta población puede cruzar el Sahara. En Senegal
llegan tarde, siendo comunes solamente a partir de diciembre, frecuentando
los campos de arroz, donde capturan saltamontes y pequeños roedores. Bernis
estima que la mayoría de los cernícalos transaharianos proceden del nordeste
europeo y Siberia, lo que es un notable viaje para esta especie, no tanto
como lo que puede representar la captura en América de por lo menos tres
cernícalos vulgares que atravesaron el Océano, aunque no debe descartarse la
posibilidad de que ayudados en algún buque.
A partir de septiembre
comienzan a llegar a la Península Ibérica los cernícalos de muchos países
europeos, proporcionando numerosas recuperaciones de anillados, muchas de
ellas en el Levante español. Las recuperaciones en Portugal proceden de
países de muy al norte (Suecia, Finlandia) y de Holanda. Octubre, noviembre,
diciembre y enero son los meses en que se han registrado la mayoría de las
recuperaciones, lo que puede probar en buena medida el carácter de la
Península como lugar de invernada de muchos cernícalos europeos.
Sobre la expectativa de
vida de la especie puede ser un índice de sus posibilidades la recuperación
en noviembre de 1972 de un Cernícalo en la provincia de Sevilla, que había
sido anillado como pollo en el nido en otro lugar de la misma provincia,
casi siete años y medio antes.