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Alcotán Europeo Falco subbuteo Probablemente el más
rápido y menos conocido de los halcones que se reproducen en la Península
Ibérica sea el Alcotán Europeo Falco subbuteo.
Esta pequeña ave de presa tiene cuando es adulta
Los alcotanes inmaduros
son marrón oscuro por encima con plumas parduzcas en la cabeza y las partes
inferiores no son blancas o blanquecinas como en los adultos, sino de color
pardo amarillento y aún más densamente rayadas de negro. También en el dorso
y alas las plumas suelen ostentar bordes pardo rojizos. Las mejillas tampoco
son blancas, sino pardo amarillentas. La cola tiene la coloración casi como
la de los adultos; no obstante, se le aprecia un tono más pálido en la punta
de las rectrices y en general no es tan gris azulada como la de los adultos.
Los muslos y las plumas del bajo vientre no son rojizas, más bien pardo
acastañadas. En marzo-abril del siguiente año, ya completan el plumaje de
adultos. Las variaciones
individuales pueden ser muy grandes en el color del plumaje. Según Vaurie
(1965), las diferencias geográficas son muy ligeras y están complicadas por
un alto grado de variaciones individuales. Esto afecta a la coloración que
parece ser clinal de Norte a Sur, mostrando las poblaciones de los bosques
norteños tendencia a ser más oscuras, mientras las del Sur son notoriamente
más pálidas. Las poblaciones africanas de alcotanes son mucho más claras en
su plumaje que las de la Europa nórdica. Sin embargo, las diferencias no son
tan constantes como para el establecimiento de subespecies y todo ello se
sale en realidad de los límites de este estudio. El Alcotán Europeo es un
pájaro inconfundible cuando se le ve en vuelo. Sus alas son más largas y
puntiagudas que las del Halcón Común
Falco peregrinus, pero la cola es más corta y todo
él junto con su aspecto grácil que respira agilidad, producen a veces la
impresión de que el pájaro que estamos contemplando evolucionar sobre la
campiña, es un gran Vencejo Común Apus apus.
Cuando se le ve volar a distancia sus partes superiores parecen totalmente
negras y las inferiores blancas. La cola aparenta ser corta
proporcionalmente a la longitud de las alas. Es cuadrada en el extremo, pero
a menudo las rectrices centrales son un poco más largas que el resto y
sobresalen ligeramente. La hembra tiene las alas un poco más anchas en la
base y ambos, macho y hembra cuando van en vuelo de caza baten las alas de
forma rápida y regular, alternando con cortos y rápidos planeos que terminan
en repentinos «picados», llevando las alas parcial o casi completamente
cerradas. Además de este vuelo normal posee uno más lento, con las alas
planas y rígidas, batiéndolas poco profundamente. El no acostumbrado a ver
estos pájaros puede confundirlos con otras especies afines cuando los
observa en vuelo. Del Halcón de Eleonora se distingue por tener la cola más
corta y más cuadrada y alas relativamente más cortas y rígidas. Del Halcón
Peregrino por tener las alas más estrechas, tamaño más pequeño, menos
corpulencia y el vuelo notoriamente más ágil. Posiblemente en una somera
observación podría confundirse con los jóvenes de Halcón Peregrino, pero
este es mayor y la bigotera o mostacho es más ancha. Durante toda la
reproducción y antes cuando llega a su zona de cría, el Alcotán es un pájaro
extraordinariamente ruidoso. Cuando las parejas vuelan cerca de la zona
donde está el nido o descubren que se acerca al lugar otra ave de presa, un
Busardo Ratonero Buteo buteo,
por ejemplo, lanzan un chillido repetido insistentemente
«¡kiú-kiú-kiú-kiú-kiú!» Al posarse, ya más calmados, emiten un más suave
¡uí-uí-uíuí ! Al aproximarse al nido, el macho lanza un estridente «¡kiiík!»
a veces una sola vez, pero con más frecuencia repetido, alertando a la
hembra que lanza un silbido largo y penetrante «¡uiiíu!» Cuando caza sobre
la campiña se les oye un grito corto y áspero «¡sir-ik!» Además de estas
expresiones vocales más corrientes, algunos ornitólogos que han estudiado
muy bien al Alcotán (Walpole-Bond, 1938), distinguen otras emitidas dentro o
fuera del nido y que en realidad son sólo ligeras variaciones de matiz o
interpretaciones subjetivas. El Alcotán se alimenta de
pequeños pájaros y de insectos voladores. Rara vez ataca o captura pájaros
del tamaño de un Mirlo Común Turdus
merula y sólo muy ocasionalmente a los
pichones de Paloma Torcaz Columba
palumbus. Cuando los insectos son
abundantes, en especial en los meses estivales y en los días calurosos,
consume gran cantidad de ellos y su captura constituye todo un espectáculo
para el observador que contempla las evoluciones de los alcotanes, ya que el
errático vuelo de muchos insectos les obliga a realizar graciosas piruetas.
Hormigas aladas y escarabajos que vuelan en línea son fáciles presas, pero
cuando se trata de capturar libélulas que vuelan bajo sobre el suelo, la
operación resulta más complicada. Los grandes escarabajos de San Juan Melolontha melolontha y los Ciervos volantes Lucanus cervus cuando son cogidos los sujetan bien con las patas, comiéndolos
en pleno vuelo, arrancándoles los élitros a picotazos, mientras el Alcotán
se cierne en el aire. Otras veces los lleva a un posadero donde los come.
Las mariposas nocturnas son también presas favoritas y en los posaderos,
además de egagrópilas llenas de restos quitinosos de insectos, se ven con
frecuencia una buena cantidad de alas de mariposas. Parece ser que esta
dieta a base de insectos es también habitual en sus cuarteles de invierno en
Africa, donde devora muchas termitas voladoras y langostas. Morata (1971) señala aportaciones al nido
de micromamíferos (posiblemente Crocidura y Apodemus).
En época de cría los pequeños pájaros son fundamentales en la
alimentación de los pollos. Normalmente toda la caza la efectúa en campo
abierto y a cualquier hora del día, pero existe mayor actividad los días
nublados y al atardecer. Durante la primavera y
otoño se establecen grupos de alcotanes en lugares de costa idóneos en los
que son abundantes los pasos de pequeños pájaros en migración y allí cazan
gran cantidad de fringílidos como pinzones, verderones, jilgueros, etcétera,
y también alondras, bisbitas, mosquiteros, currucas, papamoscas, etc., y
rara vez zorzales y estorninos. Cuando la caza de pájaros la efectúa cerca
del nido, las presas más a menudo controladas fueron carboneros comunes
Parus major y escribanos Emberiza spp. Sin embargo, cuando vuela a gran
altura ataca con gran eficacia a vencejos, golondrinas y aviones comunes. En
realidad la variedad de presas es muy dependiente del biotopo ocupado por
los alcotanes. Algunas parejas comen enormes cantidades de insectos,
mientras que en otras la proporción insecto/pájaro es muy pequeña. En un
estudio realizado por Morata (1971) de una pareja observada en un nido en el
Coto de Doñana, se determinó en peso (biomasa) como presas aportadas por los
adultos y despedazadas en un posadero próximo un 97% de aves y mamíferos y
sólo un 3% de insectos, por lo que desde el punto de vista de la energía
asimilada, el Alcotán depende fundamentalmente de vertebrados. En el nido
examinado por Morata había restos de passeriformes (7), Correlimos Común Calidris alba (1), Andarríos Chico Tringa hypoleucos (1 ), Chorlitejo Grande Charadrius híaticula (1), Vencejo Común Apus apus
(1), Lavandera Boyera Motacilla
flava (1) y más de 60 insectos
(Coleópteros, ortópteros, dípteros, himenópteros, etc.). En un despedazadero
había restos de passeriformes (5), Vencejo Común (2), Lavandera Boyera (2) y
más de un centenar de insectos, la gran mayoría coleópteros. Es curioso el
detalle aportado por Morata de que cuatro de los veintidós pájaros aportados
como presas al nido estaban anillados, lo que hace sospechar que las anillas
puedan actuar como un incentivo para el Alcotán. También se deduce a través
de las egagrópilas examinadas pertenecientes a adultos y pollos, que
aquéllos basan fundamentalmente su dieta en el consumo de insectos como ya
se indicó más arriba. Bernis (1973) citando a
Valverde, que examinó 19 estómagos de alcotanes en Valladolid, obtuvo
hormigas aladas (100), escarabeidos (100) y acrídidos (25), además de aves
pequeñas (17). También encuentra que las libélulas son especialmente
atractivas para este pájaro y observó frecuentemente a los alcotanes,
cazando sobre lagunas y pantanos de diversos puntos de la Península Ibérica. Garzón (1973), en 10
estómagos analizados determinó Insectos:
Gryllotalpa (1), Gryllus (24),
locustidae (6), scarabeidae (6), tenebrionidae (2), carabidae (2), coleoptera
(2), odonata
(5); entre las aves: Alcaudón Común Lanius senator (1
juv.), bisbitas Anthus spp.
(1 ), passeriformes indet.
(4); de mamíferos: un gazapo
Oryctolagus cuniculus. El Alcotán Europeo que
llega a la Península Ibérica a finales del mes de abril no parece estar
establecido en su habitual territorio hasta los primeros días de mayo y en
muchas localidades del Norte ya pasado el 15 de este mes. Incluso en estos
días se ven alcotanes en zonas de Guipúzcoa presuntamente migrantes hacia el
Norte. Dada la relativa baja densidad de la especie, es raro encontrar
competencia entre las parejas para la elección de un territorio. Normalmente
cada zona ocupada desde tiempos inmemorial es constantemente patrullada por
una pareja que tiene en ella su posadero fijo, casi siempre sobre una
determinada caña de un árbol, con preferencia si éste está seco. Un mes antes de efectuar
la puesta ya están los alcotanes ocupando su extenso territorio y realizando
sobre él vuelos de manifestación de celo que en el macho son muy
espectaculares. Este se lanza en picado sobre la copa de un árbol,
repitiendo varias veces la misma operación y no es sin gran esfuerzo que
descubrimos entre las ramas a la hembra, que parece asistir indiferente a
las evoluciones de su pareja. Es curiosa la actitud de los alcotane cuando
están posados. Su calma y flema son tan grandes que no se puede distinguir
en ellos a los gráciles y ruidosos pájaros que un momento antes
evolucionaban en el cielo. Bannerman, citando la experiencia personal del
ornitólogo W. H. Thomson, describe un vuelo nupcial en el que un macho de
Alcotán que acababa de capturar un pequeño pájaro se elevó con él en las
garras a gran altura para descender en «picado» sobre el posadero de la
hembra y pasarle la presa a toda velocidad. En los primeros días de
junio todas las parejas de alcotanes han elegido un nido que siempre es el
viejo de una Corneja, Ratonero o Gavilán, ya que ellos nunca lo construyen,
aunque el interior de los viejos nidos es modificado por ellos con
frecuencia, echando fuera o llevando lejos alguna parte del material que lo
forraba y escarbando una oquedad entre los palos que es donde depositarán
los huevos. El saber cuando el nido
está ya preparado para la puesta no es difícil, pues la hembra permanece en
él o en su borde 15 días antes y faltando una semana ya incuba como si
hubiera hecho la puesta. Cuando se aproxima a él un intruso se muestra muy
inquieta y en seguida aparece el macho chillando estentóreamente desde un
lugar donde posado pasaba desapercibido. Los árboles escogidos son
muy diversos, desde grandes pinos hasta altos y delgados eucaliptos en
muchas zonas del norte de Iberia donde estas plantaciones se han ido
extendiendo. Sin embargo, no suelen ocupar nidos viejos situados en el
interior de los bosques y sienten una gran preferencia por los que están en
árboles aislados en la campiña. Muy a menudo los que forman grupos de 3 a 12
árboles en lomas y praderas. Si eligen un nido en un gran bosque procuran
que esté situado al mismo borde de un herbal. Morata menciona que la mayor
parte de los nidos de Alcotán del Coto de Doñana están situados en otros
viejos de Urraca Pica pica
y de Milano Negro Milvus migrans. La puesta normal consiste
en 2-3 huevos que la hembra deja en el nido con intervalos de dos días,
aunque se ha comprobado alguna vez que el tercer huevo puede ser puesto
después de tres días del segundo. La coloración es muy variable, y en la
mayoría no falta un tinte marrón amarillento. El tono amarillo se acentúa
según transcurre la incubación, pero las variaciones son grandes y huevos
marrones o color ladrillo con manchas más oscuras no son raros. La mayoría
están moteados y punteados de rojizo en varios tonos, achocolatado o marrón
negruzco. Algunos, muy rojizos, tienen puntos negros y manchas más oscuras
también rojas. Es curioso el detalle citado por Bannerman de que algunas
hembras ponen todos los años el primer huevo el mismo día. En la Península
Ibérica no es frecuente encontrar puestas antes del 15 de junio. Más a
menudo se efectúan en la última decena del mes y pocos, excepcionalmente
tarde a primeros de julio. La incubación comienza con la puesta del segundo
huevo y casi toda ella es realizada por la hembra, aunque el macho puede
colaborar en una pequeña medida. Mientras dura la
incubación el macho se ocupa de la alimentación de la hembra, unas veces
aportando las presas directamente al nido, pero otras llegando con ellas al
posadero habitual y llamando desde allí a la hembra a la vez que le entrega
la presa, trasladándose entonces él al nido donde incuba por cortos
períodos. También en los alcotanes al igual que en los aguiluchos se
practica con frecuencia la entrega de la presa en pleno vuelo, aunque de
forma más rápida que hace que la observación sea difícil. Después de 28 días de
incubación nacen los pollos con intervalos entre sí de dos días, y a veces
el tercero lo hace tan tarde que sus hermanos le doblan en el tamaño. Los
recién nacidos tienen un plumón muy denso, por encima pardo muy pálido y
blanco puro por debajo. El segundo plumón no es tan fino, parece borra y es
grisáceo. La primera semana la
hembra cubre constantemente a los pollos y continúa siendo alimentada por el
macho de la forma que éste lo hacía durante la incubación. Con frecuencia el
macho llega entonces hasta el mismo nido con las presas y también él ceba.
En zonas calurosas del centro y sur de España los alcotanes desarrollan ya
bien avanzado el verano, toda su actividad durante las primeras horas de la
mañana y las últimas de la tarde. En el norte de Iberia las llegadas al nido
con presas se espacian por lo menos 60 minutos y con frecuencia
después de los 8-10 días de vida los pollos permanecen sólos en el nido
durante dos o tres horas, dependiendo, desde luego, del estado de su
desarrollo que los 15 primeros días es muy rápido y del tiempo atmosférico,
porque la hembra cuando se inicia la lluvia viene inmediatamente a
cubrirlos. Aunque aún no tengan desarrolladas las plumas, pronto alcanzan el
tamaño de los adultos. Las presas aportadas al nido son, en general,
pequeños pájaros como ya hemos visto, que los adultos llevan ya desplumados
y decapitados. A partir de los 18-20 días los pollos pueden comer solos las
presas que dejan los padres en el nido, pero esto no descarta que también
los adultos ceben, aunque de manera sólo esporádica. La defensa de la zona
donde está el nido por los alcotanes es muy enérgica. Como en otras especies
y aunque aparentemente dé la impresión de que el nido está abandonado, la
realidad es que los adultos lo vigilan desde un posadero no lejano. Prueba
de ello es que cualquier aproximación de un intruso a la zona o el
sobrevuelo de un Cuervo o un Busardo Ratonero, es motivo suficiente para que
la pareja inicie una serie de rápidas pasadas acompañadas de estridentes
chillidos. A los 7-8 días de vida
comienzan a apuntarles a los pollos los cañones de las plumas y a los 12-13
días ya les empiezan a salir las plumas, que les cubren casi todo el cuerpo
cuando tienen 24 días de edad. Salen del nido a los
28-31 días y vuelan bastante bien, pero aún no se alejan de la zona del nido
y como todavía no saben cazar, dependen de los adultos y éstos los atienden
con la misma solicitud. Normalmente esto sucede en la segunda decena de
agosto e incluso a veces más tarde. Los jóvenes alcotanes forman en seguida
grupo con los adultos y todos juntos pasan aproximadamente unos 20-30 días
antes de desaparecer de la zona hacia mediados de septiembre. El Alcotán Europeo es ave
gregaria durante la migración y aunque no existen excesivas oportunidades de
poder observarlo en los pasos, si hay varios lugares en la geografía
peninsular donde estas aves se concentran para capturar pequeños pájaros
migrantes como ya se indicó. Es ave paleártica que se
reproduce en la mayoría de los países europeos y localmente en el sur de
Inglaterra y Suecia, faltando completamente en Islandia y en algunas islas
mediterráneas, llegando por el Norte hasta la mitad sur de Finlandia y por
el Sur hasta el noroeste de Africa (Marruecos). Desde Asia Menor se extiende
hacia el Este por Asia. La población europea es
muy variable en densidad. En Gran Bretaña donde se le considera muy escaso
en la actualidad (D. W. Snow), probablemente no llega a las 100 parejas
reproductoras. En Francia, Terrasse calculaba en 1965 que la población
francesa de alcotanes estaría entre 1000 y 4000 parejas, cifra que sin duda
ahora será menor. En Finlandia, Merikallio estimaba 2000 parejas
reproductoras y se calculaban para Holanda
(1964) de 200 a 300 parejas. En la Península Ibérica
es una especie que está muy repartida por todos lados y su población, no
calculada, ha sido considerada por Bernis (1966) como escasa. Sin embargo,
este pájaro pasa muy desapercibido y probablemente no es tan escaso como
parece, aunque desde luego debe estimarse seguro que nuestra población no
alcanza la densidad que tiene en países de centroeuropa. El Alcotán Europeo es un
gran migrador que pasa el invierno en Africa Tropical. Para ello es muy
probable que el grueso de la población europea vuele sobre el mar. De hecho
en Guipúzcoa y otros puntos de la costa cantábrica la presencia de alcotanes
en abril y septiembre, formando grupos numerosos y establecidos en islotes
rocosos con situación estratégica es bien conocida. Pero estos son una
minoría de la gran población europea que debe saltar en un solo vuelo el
Mediterráneo. A pesar de que se ha anillado en escasa cantidad en Europa, ya
se han recuperado en la Península Ibérica varios alcotanes. Uno anillado en
Inglaterra como joven en el mes de julio fue capturado en Douro Litoral
(Portugal) en septiembre del mismo año. Otro anillado como pollo en el nido
en agosto en Holanda se recuperó en octubre en Santander y uno más anillado
en Alemania como joven en agosto, fue cogido en Tarragona en septiembre del
mismo año. En el censo de aves de
presa efectuado en el verano-otoño de 1972 en la zona de Gibraltar,
solamente se contaron 219 alcotanes, pasando por la zona la mayoría de ellos
en los últimos días de septiembre y primeros diez días de octubre, lo que,
sin duda, es un número muy bajo no representativo de la población europea ni
siquiera de la peninsular. Moreau, que ha estudiado
bien la invernada en Africa de muchas especies no aporta datos concretos
para este halcón. Thiollay ha visto en Senegal, Malí, Costa de Marfil y
Níger algunos alcotanes, pero solamente 10-12 pájaros en tres años. Cabe
pensar ante la escasez de observaciones que este pequeño halcón inverne muy
repartido en una amplia zona que alcanzaría desde el Africa occidental,
países de la cuenca del Níger y Golfo de Guinea hasta Sudáfrica,
sobreponiéndose a partir del Ecuador hacia el Sur las poblaciones de Europa
occidental y oriental. Bannerman (1956) insiste en la escasez de datos demostrativos del paso otoñal de la población europea. Los que existen referidos al norte de Africa y de las islas del Mediterráneo occidental son escasos y esporádicos. Pero en su experiencia considera que el paso es mucho más abundante y notorio al este de Sicilia, aunque a pesar de todo, el flujo principal pasa desapercibido para los ornitólogos. Parece ser, sin embargo, que una importante ruta es la que comienza en la Península del Sinaí y sigue hacia el Sur bordeando el valle del Nilo. En Zaire, Rodesia y países africanos costeros del Océano Indico, los alcotanes no son escasos en el invierno paleártico y ya se dijo cómo en su camino hacia el Sur van acompañados de halcones de Eleonor y en Somalia y Eritrea su presencia en los meses de febrero y marzo y en septiembre y octubre es bien notoria, como lo atestiguan destacados ornitólogos británicos que permanecieron muchos años en aquellas tierras, aunque el reducido anillamiento aún no ha podido soportar con fuerza las teorías y las observaciones. |