La abubilla es el representante de la familia Upupidae. Tiene pico largo, fino y curvado; cresta de largas plumas sobre la cabeza y coloración canela con barreados blancos y negros en las alas. Los sexos son iguales; tienen un vuelo lento, ondeante y amariposado. En los pies, el tercer y cuarto dedos están unidos en su base. La abubilla frecuenta campos y bosques con claros y busca su alimento principalmente en el suelo, sacando de las grietas, con su pico, insectos, larvas, arañas y lombrices, aunque también se para en los árboles. La abubilla es un ave diurna que emite un canto típico y monótono, viviendo solitaria o en pequeños grupos. Nidifica en agujeros de arboles, orillas, termiteros y muros; pone en un nido, sin apenas materiales, de cuatro a seis huevos pálidos sin manchas, que la hembra incuba, mientras que el macho la alimenta. Los pollos, nidícolas, nacen con poco plumón y son alimentados por ambos progenitores. El nido huele muy mal por la secreción almizclada de la glándula uropigial de jóvenes y adultos, constituyendo tal olor, al parecer, un medio defensivo. La familia consta de una sola especie con razas locales en Asia, África meridional, Madagascar, Ceilán y Sumatra. La forma típica, Upupa epops, nidifica también en Europa central, pero migra hacia el Sur para pasar el invierno.