Estas aves, llamadas también rapaces nocturnas, de tamaño variable, en contra de lo que se podría pensar, ven perfectamente de día. Se caracterizan por su cabeza y ojos grandes, cara achatada orlada por un disco facial, picos ganchudos, en parte escondidos por las plumas de la cara, y patas fuertes, armadas de afiladas uñas falciformes, con el dedo externo reversible. Muchas especies tienen un penacho de plumas, las "orejas", encima de cada oído que sube y baja a voluntad. La mayor parte son arborícolas, viviendo también en roqueros, praderas y en regiones desérticas. Son aves sedentarias y territoriales, conociéndose sólo algunas especies migradoras. Cazan generalmente de noche, sorprendiendo a las presas desde un posadero o en el aire ayudadas por su vuelo silencioso. La dieta, exclusivamente animal, consiste principalmente en insectos, crustáceos, peces, reptiles, pájaros y mamíferos de talla pequeña y mediana, según los casos. Si el tamaño de la presa lo permite, la engullen entera; luego, con la materia indigerible, plumas, pelos, huesos, etc. forman una pelota o egagrópila que regurgitan varias horas después. Crían en cavidades de las rocas, en agujeros de troncos de los árboles, en nidos de córvidos, llegando a veces a hacerlo, incluso, en habitaciones humanas. El número de huevos varía mucho y depende fundamentalmente de la cantidad de alimento disponible en la época de cría.