Sólo una especie esta presente en la Península Ibérica. Este pájaro pequeño fácilmente identificable por su antifaz facial y píleo y nuca blanco grisáceo, es bastante discreto, frecuenta las partes altas de los árboles y la vegetación palustre, pasando desapercibido muchas veces, si no fuera por su reclamo característico, fino y lastimero. Poco gregario, únicamente en invierno puede formar pequeños grupos, que vagabundean por las orillas de los ríos y otras masas de agua pudiendo llegar a alejarse mucho de sus lugares de cría. Construye el nido en forma de bota colgante que compacta con plumón vegetal y pelo animal con entrada lateral, y ancla generalmente en álamos blancos, chopos, sauces y otras especies ribereñas. Pone de cinco a ocho huevos blancos que incuba la hembra.