La familia de las recurvirróstridas comprende las avocetas, las cigüeñuelas y las chochas ibis. Se trata de aves de medio tamaño, de 20 a 40 cm, muy espigadas y elegantes, generalmente de color blanco y negro con algunas zonas rojizas. Los picos son largos y finos; el cuello y las patas, muy largos, con pies más o menos palmeados de pulgar reducido; las alas, largas y apuntadas; la cola corta. Frecuentan aguas bajas y generalmente salitrosas, donde buscan, para su alimento, insectos, crustáceos, pequeños moluscos y anélidos, caminando sumergidos, incluso hasta el vientre, y levantando mucho las patas. Nadan y vuelan bien, esto ultimo con patas y cuello estirados. Nidifican en colonias relativamente numerosas y construyen sus nidos, más o menos elaborados, en el fango, en la arena o en la vegetación halófila. Ponen sobre cuatro huevos, que incuban unos veinticinco o treinta días. Los pollos son nidífugos y se esconden entre la vegetación nada más nacer, hasta que transcurridas unas cinco semanas, aprenden a volar. Su distribución, en regiones templadas y tropicales.