Las pteróclidas (fam. Pteroclidae), o gangas, comprenden formas medias o pequeñas, bajas, con pico corto, sólido y cónico; alas y cola larga, esta última cuneiforme, compuesta por 14 a 18 rectrices. Con tarsos parcialmente emplumados, tres dedos cortos con uñas ganchudas y suela rugosa con placas; el pulgar es rudimentario o inexistente. Frecuentan estepas y desiertos y son gregarias. Vuelan velozmente, solo pueden andar y no corren. El espectáculo y la sonoridad de los bandos inmensos de pteróclidas, que llegan al alba y al atardecer desde los infinitos horizontes desérticos a los abrevaderos, son inolvidables. Ponen sobre el suelo de dos a cuatro huevos manchados, que incuba generalmente durante el día la hembra, y el macho durante la noche. Los pollos, recubiertos de plumón, son nidífugos, alimentándose por regurgitación de sus progenitores. Dos géneros de esta familia viven en las regiones cálidas y templadas del Viejo Mundo, aunque a veces se alejan mucho de sus regiones habituales.