Las proceláridas con excepción del enorme Petrel Gigante, son aves de tamaño mediano o grande, que sólo vienen a tierra para criar, e incluso entonces lo hacen en la oscuridad. Tienen pico ganchudo coronado por un par de orificios nasales (narinas) tubulares; patas cortas y débiles; alas largas y puntiagudas, que le permiten planear en el aire durante largas distancias incluso a baja altura sobre el mar. Grandes navegantes y nadadores, pero no buceadores, son capaces de orientarse errando enormes extensiones y volver a sus nidos. Algunos se alimentan de plancton superficial; otros se zambullen a profundidades moderadas buscando peces y moluscos; otros cazan pequeñas aves marinas y también suelen seguir embarcaciones de pesca.

Sexos similares, y no hay variación de plumaje con el cambio de estación.