De altura comprendida entre 1 y 2 metros tienen un cuello muy largo y extensible; tronco relativamente reducido, patas larguísimas con pies cortos y palmeados, con un vestigio de dedo medio. Su pico es grande y curvado hacia abajo. Son de color blanco y rosa (el término fenicoptéridas deriva del griego, púrpura y ala), lo que da a estos ejemplares aspecto extraordinario. Solo la extremidad del ala es negra; ojo, anaranjado; los jóvenes son grises. El largo pico curvado hacia la mitad, tienen la mandíbula superior como encajada en la inferior, más grande y provista de un aparato filtrante con pelos y laminillas. La lengua la tienen gruesa y carnosa. Nadan y corren bien. Despegan después de una corta carrera y vuelan con patas y cuello estirados, formando en el cielo curiosos perfiles de líneas alargadas. El alimento es ingerido junto con el agua y, por tanto filtrado. La garganta y la lengua, actuando como una especie de pistón, favorecen la entrada del agua, mientras que el alimento, constituido por algas microscópicas, pequeños crustáceos y larvas de insectos, es engullido. Son gregarios y anidan en colonias, construyendo con el pico nidos cónicos de barro de 15 a 35 cm. de altura.