Las especies de esta familia, se caracterizan por un pico bastante aplanado, provisto de vibrisas en la base, a lo largo del borde del maxilar superior, y presentan otras vibrisas o sedas en las proximidades de los orificios nasales. Generalmente son arborícolas, con patas más bien cortas y débiles, siendo los inmaduros revestidos por una librea con abundantes manchas por todo el cuerpo. Tienen el tarso recubierto de escamas incluso en la parte anterior. Los papamoscas, de costumbres casi exclusivamente insectívoras, efectúan sus batidas de caza permaneciendo encaramados en el extremo de una rama de la copa de un árbol y escrutan alrededor la presencia de eventuales insectos; cuando perciben la presa, se echan sobre ella y, tras haberla capturado al vuelo, vuelven a su lugar de observación.