Las merópidas son aves muy bellas (Merope era una de las Pléyades), de no más de 35 cm. de longitud, de formas alargadas con picos finos, levemente curvados y largos. De alas y cola largas; patas muy cortas, pies sindáctilos y cola de diversas formas; los colores son variados y semejantes en ambos sexos. El vuelo es ágil y ligero y caen con gran destreza sobre sus presas, principalmente insectos, ya sea en vuelo o desde una rama. Engullen sin sufrir daño, himenópteros con sus aguijones, como las abejas. Gregarias, llenan el cielo con sus gárrulos reclamos y nidifican en colonias, construyendo galerías, que usan en años sucesivos, en cortes del terreno. Ponen de dos a cinco huevos blancos, que incuban ambos progenitores y ambos también alimentan a los pollos, los cuales nacen desnudos y abandonan el nido cuando están capacitados para volar.

La familia vive en zonas templadas y cálidas del Viejo Mundo, las poblaciones que nidifican en latitudes más elevadas migran en invierno hacia las bajas, frecuentando campos arbolados, sabanas y selvas relativamente densas.