La familia de las hematópidas comprende los ostreros, relativamente grandes, de estructura robusta y pico largo, fuerte y comprimido lateralmente, con ápice apropiado para apalancar. De patas robustas, los tres dedos anteriores son cortos y palmeados en su base, no existiendo dedo posterior. Las alas son largas y puntiagudas y la cola corta. Con una coloración general negra o blanquecina, pico anaranjado y patas de color sangre (el nombre de la familia proviene del griego, sangre, y pie), las diferencias sexuales y estacionales son poco acusadas. Frecuentan la orilla del mar, estuarios, lagunas y algunas zonas interiores. Saben nadar y caminan y corren rápidamente, volando velozmente con potencia y profundo batir de alas incluso a gran altura. Gregarias y ruidosas incluso de noche, donde son numerosas, se aíslan en parejas para reproducirse. Se nutren especialmente de moluscos, que consiguen abrir con su potente pico, y también de crustáceos, larvas e insectos.