La familia gaviidae la componen los colimbos, son aves de grandes dimensiones y de estructura adaptada a la vida acuática y subacuática: pico recto y fuerte, cabeza y cuello alargados, cuerpo fusiforme y robusto, alas cortas y estrechas, patas cortas insertas posteriormente en el cuerpo, tarso comprimido lateralmente, pies palmeados de cuatro dedos, de los cuales los tres primeros están completamente desarrollados y palmeados. El plumaje es abundante, con plumas cortas y apretadas; caja torácica, amplia; los colores dominantes son el blanco y el negro con líneas y manchas en verano y pardusco en invierno; los sexos son semejantes y los huevos, manchados.

Viven en altas latitudes del hemisferio boreal, donde se reproducen. Al iniciar el invierno se desplazan hacia el Sur y ocupan las costas de la zona templada. En verano frecuentan los lagos, remansos de agua dulce y salitrosa y los ríos de curso lento. Excelentes nadadores y buceadores (llegan a permanecer sumergidos durante uno o dos minutos a profundidades de 10 m), emprenden el vuelo, por el contrario, con suma dificultad. El vuelo es veloz con rápidos batidos de alas. En tierra caminan cansinamente y se arrastran sobre el vientre. Prefieren permanecer acuclillados y caminan sólo para nidificar.