Los cucos, más bien alargados y de dimensiones variables (de 17 a 68 cm), tienen un pico no muy grande y ligeramente curvo; las alas, más bien largas, como la cola, que es graduada o ahorquillada. Patas cortas con grandes pies, compuestos de dos dedos anteriores y dos posteriores, con el dedo externo reversible, que es lo que caracteriza a las especies arborícolas, si bien algunas de estas son terrestres. La coloración es castaña o gris y a veces metálica y vivaz. Los sexos iguales. Algunos vuelan poco, pero otros son veloces, migradores y solitarios. Su canto es monótono. Se alimenta sobre todo de insectos, aunque también pueden hacerlo con pequeños animales y frutas.

En la mayor parte de las especies parásitas, la hembra lleva en el pico su huevo, depositándolo en el nido de algún ave insectívora o parcialmente insectívora, donde el pollo es criado por los padres adoptivos, cuya propia descendencia es arrojada fuera del nido por el intruso.