Las corácidas tienen aspecto compacto y son de mediano tamaño (25 a 33 cm.), con cabeza grande, pico robusto y largo, algo curvo en el ápice. De alas grandes, cola desarrollada y tarsos cortos con pie sindáctilo, la coloración es brillante y viva; los sexos son poco diferenciados. Agresivas y de temperamento activo, viven solitarias o en pequeños grupos, distribuidas por las zonas templadas y cálidas del Viejo Mundo, donde frecuentan campos abiertos, sabanas y bosques bajos o claros. Suelen permanecer paradas largo tiempo en los posaderos, a la espera de sus presas, generalmente insectos y pequeños vertebrados, sobre los que se arroja con vuelo ágil y acrobático, aunque no desdeñan la fruta. Su voz es áspera. Nidifican en agujeros de árboles, ribazos y rocas, sin construir nido. Ponen de tres a seis huevos, que son incubados por ambos padres.