Las aláudidas son aves de pequeñas y medianas dimensiones, homogéneas y bien caracterizadas. La parte posterior del tarso esta recubierta de escamas más que de láminas ininterrumpidas y la uña del dedo posterior es recta y aproximadamente más larga que el dedo mismo. La coloración es de tonos miméticos y apagados con algunas excepciones en la garganta. Los sexos a menudo son iguales y los jóvenes más manchados. En esta familia son conocidas muchas variantes en relación con la forma y superficies del pico y alas por razones de adaptación al medio ambiente. Habitan en llanuras abiertas, como estepas, desiertos arenosos y rocosos y campos cultivados con árboles y matorrales. De costumbres preferentemente terrestres, incluso las pocas especies que se posan en árboles y matorrales obtienen su alimento (insectos, pequeños vertebrados y semillas) en el suelo, por donde andan y corren velozmente. El vuelo puede ser ondulado o sostenido y veloz, como en las formas migradoras, que muchas veces realizan a alturas notables. El canto, generalmente melodioso, lo emiten no solamente en el suelo, sino incluso volando y acompaña también las evoluciones de celo. Los nidos, situados en el suelo sobre la tierra, son ligeras cavidades más o menos tapizadas de briznas de hierba y solo en algunas pocas especies presentan un techo de hierba. Ponen de tres a cinco huevos blanquecinos manchados. Algunas especies de los desiertos ventosos construyen protecciones parciales con piedras, de unos 20 cm. de altura. La familia es propia del Viejo Mundo, con pocas formas en Madagascar, Nueva Guinea, Australia y Norteamérica. La alondra común, de 18 cm., se distingue por sus vuelos nupciales, verticales y acompañados de cantos melodiosos, así como por los descensos en picado y las parciales migraciones que realizan. La totovía, de 15 cm., frecuenta lugares boscosos y colinas, posándose incluso sobre las plantas. Las calandrias, de 19 cm., más bien gruesas y con fuerte pico, tienen la voz fuerte y su alimentación es más granívora. Las terreras son más pequeñas (14 cm.) y se extienden por la región mediterránea y en el Medio Oriente. La cogujada presenta moño en la nuca y frecuenta caminos rurales y polvorientos. Las alondras cornudas se desplazan muy al Norte, hasta los límites de la tundra, aunque también viven en Africa septentrional.